Lo que Xabi Alonso puede aportar al futuro táctico del Real Madrid
Tras la marcha de Ancelotti, el Real Madrid estaba llamado a renovarse con la llegada de Xabi Alonso, y el técnico vasco está haciendo todo lo posible para dejar su impronta cuanto antes. Avalado por sus éxitos en el Bayern Leverkusen –donde firmó una temporada espectacular y logró la primera Bundesliga del equipo– y está mostrando que se trata de un técnico con ideas muy claras sobre la manera en que debe jugar su equipo, pero ¿cómo será el Real Madrid definitivo bajo su tutela?
Lo cierto es que las ideas de Alonso comenzaron a plasmarse desde el Mundial de Clubes, y poco a poco van permeando en la plantilla del Real Madrid. La idea de Alonso pasa por construir sobre lo que ya funcionaba. Ancelotti logró enormes resultados y encontró la manera de encajar a Mbappé y a Vinícius, pero su última temporada en el Real Madrid evidenció que su sistema empezaba a ser conocido por parte de los rivales, y ahí es donde Xabi Alonso entra para pasar al siguiente nivel.
Por ahora, los resultados le avalan. Cuando ya casi se ha disputado toda la primera vuelta, Alonso mantiene al Real Madrid en la pelea por la Liga y la Champions, y está entre los favoritos a ganar ambos títulos según las cuotas de Bet365. Pese a que el PSG lidera las cuotas –una posición que ha está cediendo poco a poco en favor del Arsenal–, los apostadores siguen viendo al Madrid como uno de los grandes favoritos, y Mbappé tiene todos los números para ser el máximo goleador del torneo.
Más allá del dibujo, el cambio pasa por la presión
El principal cambio que Alonso está implementando en su nuevo Real Madrid es la presión tras pérdida, que Alonso –en su día un gran pivote recuperador– está tratando de implementar para equipararla a la de otros grandes equipos europeos. Con Ancelotti, esta presión era esporádica y generalmente no buscaba recuperar el balón de inmediato, sino simplemente ganar tiempo para que el Madrid pudiera replegarse. Con Alonso, la presión sube unas cuantas marchas.
Ancelotti siempre fue un entrenador pragmático que consideró el contragolpe como la principal fuerza del Real Madrid gracias a la velocidad de Vinícius y Mbappé. Con espacios, ambos son letales, pero Alonso no quiere que su Real Madrid se lo juegue todo a esta carta. Su defensa juega más adelantada –sin llegar a los extremos de Flick en el Barcelona–, y todos los jugadores deben participar en la presión alta de manera sistemática.
El rol de los nuevos talentos
Mantener una presión intensa requiere piernas, y por eso Alonso ha apostado también por jugadores jóvenes. Ancelotti apenas daba oportunidades a jugadores como Arda Güler, pero el turco es indispensable para Alonso, que lo ve como el jugador más creativo de su centro del campo. El jovencísimo Mastantuono también está entrando en el once, mientras que en defensa la gran sorpresa quizá haya sido Carreras, que se ha apropiado del lateral izquierdo.
Justamente los laterales marcan otro cambio de Alonso con respecto a Ancelotti, porque ahora suben mucho amparados por el rol de un jugador más discreto, pero clave para el vasco: Tchouaméni. Con Alonso, el pivote baja para incrustarse entre los centrales –una de las claves de su Bayern Leverkusen–, con lo que los laterales pueden subir mucho más, con frecuencia de manera simultánea. La defensa rival se obliga a abrirse más para cubrirlos, y quedan espacios para que Bellingham entre por dentro.
Un equipo todavía en construcción
Ahora bien, sí es cierto que algunos críticos empiezan a comentar que Alonso implementa demasiados cambios tácticos de un partido para otro. El Real Madrid a veces sale con un 3-5-2, a veces con un 4-3-3, y, más recientemente, está optando por el 4-4-2 clásico que tan buen resultado le dio a Ancelotti. En algunos partidos se juega con extremos abiertos. En otros, son los laterales quienes tienen que subir. Habla bien a las claras de la versatilidad de Alonso, pero queda por ver si los resultados lo avalan.
Esto es, sin embargo, lo que se esperaba de Alonso ante los signos de agotamiento que estaba dando el sistema de Ancelotti. Tirar balones largos a Vinícius para que Mbappé finalice la jugada era un recurso cada vez más gastado, y por eso Alonso no quiere limitarse a un único sistema. Sorprender al rival es clave para poder explotar sus puntos débiles, y para eso no basta con un único sistema. Aunque a veces los resultados no acompañen, Alonso se mantiene firme en su apuesta.
Los jugadores tienen la última palabra
Sea como sea, lo cierto es que Alonso mantiene al Real Madrid con opciones a ganarlo todo, está desplegando un gran juego, y está extendiendo las capacidades de la plantilla no solo con nuevos sistemas, sino con la incorporación de jugadores jóvenes que han traído un nuevo impulso al equipo. La propia plantilla determinará en buena medida el éxito de esta apuesta por la versatilidad y por la presión alta tras años de complacencia con un sistema más estático de repliegue y el contragolpe.